¿Cómo beneficia el ejercicio físico a la salud mental en la adultez?

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Angie

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Hacer ejercicio es indispensable para cuidar de nuestro cuerpo. Sin embargo, lo que muchos no saben es que también tiene efectos positivos en nuestra salud mental y estado de ánimo, especialmente durante el envejecimiento. 

Mantenernos activos y realizar alguna actividad física con frecuencia puede mejorar el sueño, reducir los niveles de estrés y ayudarnos a lidiar con la ansiedad o la depresión. 

¿Quieres saber más sobre los efectos del ejercicio en la salud mental y por qué deberíamos hacerlo parte de nuestro día? 

Beneficios del ejercicio para la salud mental 

Uno de los principales motivos por los que las personas hacen ejercicios es porque genera una sensación de bienestar positiva y duradera. 

Al realizar alguna actividad física, nos sentimos con más energía durante todo el día y podemos dormir mejor durante la noche. Además, nos ayuda a mejorar la relación con nosotros mismos o nuestras vidas y sentirnos más relajados. 

El ejercicio también forma parte del tratamiento de algunos problemas comunes de salud mental, ya que puede ayudarnos a lidiar con sus síntomas. Adicionalmente, mantenernos activos se ha asociado con una mejora en la memoria y el estado de ánimo en general. 

 

Sin embargo, contrario a lo que muchos piensan, no tenemos que ser amantes del fitness o deportistas profesionales para poder incorporar el ejercicio a nuestras vidas y aprovechar todos sus beneficios. 

De hecho, cantidades modestas de ejercicio podrían tener un impacto positivo en nuestras vidas y marcar una diferencia. 

Ejercicio y Depresión 

Investigaciones recientes han mostrado que el ejercicio puede ser clave en el tratamiento de depresión leve a moderada y podría tener efectos tan positivos como la medicación sin los efectos secundarios. 

Un estudio realizado por Harvard T.H Chan School of Public Health encontró que caminar por una hora o correr por 15 minutos al día puede reducir el riesgo de sufrir depresión un 26%. 

 

Además, la actividad física puede ayudar a disminuir los síntomas de la depresión, ya que promueve algunos cambios en el cerebro, beneficiando el equilibrio de los químicos energizantes, liberando endorfinas y generando una sensación de bienestar. 

Ejercicio y ansiedad 

A través del ejercicio, podemos tratar naturalmente la ansiedad, ya que mantenernos activos impulsa nuestra energía mental y alivia la tensión y el estrés. 

La sensación de golpear el suelo al caminar o el ritmo respiratorio al hacer ejercicio también puede ayudar a tratar la ansiedad, ya que al enfocarnos en el cuerpo y cómo nos sentimos al hacer alguna actividad, podemos interrumpir el flujo de preocupaciones y pensamientos intrusivos que generan ansiedad. 

Ejercicio y estrés 

El estrés puede hacer que nuestro cuerpo se sienta tenso y dolorido, especialmente en el área de los hombros, cuello y cara. En algunos casos, también podemos sentir presión en el pecho, calambres musculares, pulso acelerado e incluso acidez estomacal. 

La aparición de estos síntomas puede generar más estrés, creando un círculo vicioso difícil de manejar. 

Sin embargo, al ejercitarnos, podemos romper ese ciclo, ya que la actividad física puede ayudarnos a liberar endorfinas para sentirnos bien, aliviando la tensión en el cuerpo y mente. 

Otros beneficios del ejercicio en la salud mental 

Incluso si no sufrimos un problema mental como la ansiedad o la depresión, la actividad física puede aportar muchos beneficios a nuestras vidas. Estos son algunos de ellos: 

  • Memoria y pensamiento más nítido
  • Mejor concentración 
  • Reducción en el declive relacionado con la edad 
  • Mejor autoestima
  • Patrones de sueño más saludables
  • Más energía 
  • Más fortaleza y resiliencia 

Un poco de actividad física también puede ser beneficioso

Muchas personas, incluyendo quienes sufren movilidad reducida, se sienten desanimados al no poder hacer ejercicios de alto impacto o con demasiada frecuencia. 

Sin embargo, hacer poca actividad física es mejor que no hacer ejercicio en absoluto. Por lo tanto, especialmente durante el envejecimiento, debemos hacer todo lo posible por mantenernos activos. 

Estos son los mejores ejercicios suaves para adultos mayores con poca movilidad: 

  • Ejercicios para la flexión dorsal del tobillo
  • Sentadillas 
  • Flexión de cadera y pierna
  • Ejercicios para la coordinación
  • Ejercicios para mejorar el agarre de la mano
  • Ejercicios para mejorar la movilidad del hombro
  • Ejercicios para coordinar brazos y agarre (suele hacerse con un balón)
  • Ejercicios de agilidad
  • Estiramientos de las extremidades 
  • Y más

Pensamientos Finales 

Como podemos ver, la actividad física puede tener un impacto enormemente positivo en la salud física y mental, mejorando considerablemente nuestro estado de ánimo y ayudándonos a lidiar con los desafíos que pueden emerger durante el envejecimiento. 

Por esa razón, es importante cuidar la salud mental a medida que envejecemos e integrar actividades que puedan ayudarnos a sentirnos mejor a nuestra rutina diaria. 

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