“Papá no quiere bañarse hoy. ¿Debería dejarlo tranquilo u obligarlo?”
Ni dejarlo ni obligarlo. La rutina es importante para las personas con demencia, así que lo mejor es establecer una hora para el baño y cumplirla todos los días. Puede que al principio cueste un poco, pero con el tiempo y el cumplimiento de la rutina, mejorará.
“A mamá le cuesta mucho comer sin armar un desastre. ¿Debería darle siempre la comida?”
No. Mejor busca cubertería y platería especial para personas con movilidad reducida. Y ármate de paciencia. Incorpora su limpieza poscomida en la rutina y se te hará menos pesado.
“Mamá ya no está en capacidad de tomar decisiones. Tendré que encargarme de eso por ella”.
Lo correcto es informarle con tiempo que en algún momento dejará de poder tomar decisiones y consultarle sobre sus planes, deseos y preferencias mientras aún pueda expresarlos e intentar cumplirlos.
Si quieres aprender cómo evitar estos y otros errores al cuidar de tu ser querido con demencia, sigue leyendo.
Conoce los problemas de salud mental más comunes en la vejez
Sabiendo que cuidar el bienestar de tu ser querido con demencia es tu prioridad, a continuación exploramos algunas prácticas comunes que conviene evitar para favorecer la evolución y el bienestar del paciente:
➡️ Exigirles. “No lo olvides”, ¿No te acuerdas?”, “Haz un esfuerzo” o “Cálmate” son expresiones que pueden poner demasiada presión sobre una persona que simplemente no controla lo que está ocurriendo con sus pensamientos y emociones.
En su lugar, intenta transmitirle calma y comprensión. Expresiones como “Entiendo que te sientas así”, “No te preocupes” o “Ya lo arreglaremos” pueden ser más convenientes.
➡️ Acentuar su condición. “Lo hago por ti”, “Así no es”, “Lo olvidaste otra vez”, “Tú no puedes ir solo/a”... Peinar a un paciente que puede peinarse, a su ritmo y gusto, por ejemplo, o intentar imponerle que no salga o que acepte compañía son maneras de decirle “No eres capaz” y desmejorar su autoestima.
Es más conveniente escuchar sus preferencias o simplemente dejarlos expresar y ejercer su propia personalidad, permitirles mantener el control de los detalles, en especial los que más le importan.
➡️ Complacerlo en todo, incluso si sus decisiones le hacen daño. No siempre están en capacidad de recordar si han comido o se han aseado, o podrían sentirse deprimidos y sin ganas de hacer nada.
Hay que intentar sacarlos de ese estado sin que se sientan presionados u obligados.
➡️ Dejarlo solo o hacerlo sentir hipervigilado. Una persona con demencia requiere acompañamiento permanente, pues la pérdida de capacidades cognitivas lo pone en riesgo contante. Y aun así, para preservar su estabilidad emocional y su plenitud, es necesario no hacerlo sentir agobiado o hipervigilado. Puede que no sea sencillo pero tampo es imposible acompañarlo y estar atento a sus movimientos y acciones si que se sienta ahogado.
Idealmente, la persona con demencia ha de estar acompañada tanto tiempo como sea posible, preferiblemente de una persona de su agrado o capacitada para la tarea. En su defecto, se puede acudir a medidas como rotar guardias entre familiares, adoptar dispositivos de geolocalización, colocarle un brazalete con teléfonos de emergencia, valerse de dispositivos de seguridad en el hogar (ver sección 7 de este artículo) y de redes humanas (amigos y familiares) que puedan hacer seguimiento de manera sencilla pero comprometida.
Por lo tanto, con o sin compañía, todas las medidas de seguridad que se puedan incorporar en el hogar son convenientes y suman a su salud y bienestar:
Entendemos que cuidar de un familiar con demencia es uno de los mayores retos que puede enfrentar una familia, y que no hemos sido educados para afrontarla. Esperamos que esta lista de errores comunes ayude a evitarlos.
En nuestra próxima entrega, abordaremos en detalle las prácticas que sí son de ayuda y que se pueden adoptar directamente desde casa sin poner en riesgo el bienestar de tu ser querido con demencia.
No olvides que la orientación profesional debe ser la brújula de todas las decisiones médicas y de cuidados del adulto mayor, así consulta siempre al médico tratante y no dudes en buscar ayuda profesional para tu familiar con demencia y para la familia.