En nuestro artículo anterior te hablamos de la importancia de reconocer a tiempo las señales que indican que tu adulto mayor comienza a necesitar apoyo adicional para continuar desenvolviéndose como hasta ahora. Y te advertimos que tan importante como identificar esas señales es poder actuar en consecuencia.
En esta entrega te hablamos concretamente de las opciones que tienes disponibles para responder al reto de preservar la calidad de vida de tus seres queridos en la edad de oro; y sobre el impacto que tienen las decisiones acertadas en el bienestar del adulto mayor.

La historia de María
María, de 82 años, solía ser el alma de las reuniones familiares. Su risa resonaba en cada rincón, pero hace tiempo que se ha apagado. Ahora, olvida apagar la estufa, evita las escaleras y prefiere quedarse en cama en lugar de salir a pasear. Su hija, Lucía, notó algo más: un moretón en el brazo que María atribuyó a "un pequeño tropezón". Poco después, Lucía notó que su madre olvidaba apagar la estufa, acumulaba medicamentos vencidos y se quedaba paralizada frente a la puerta de su casa. En una emotiva charla, María le confesó su miedo a caerse.
Asesorada por profesionales, la familia transformó su hogar: instalaron un temporizador para la estufa, barras en el baño, pasamanos en las escaleras, una rampa en la entrada y barandas para la cama, además de algunos otros ajustes.
Al principio, María se resistía: “¡No soy una inválida!”. Pero estas modificaciones le devolvieron la seguridad. Ahora puede ducharse sin temor, salir a pasear gracias a la rampa y recibir recordatorios para tomar sus medicinas. En la última reunión familiar, se presentó como siempre: sirviendo empanadas a su familia. “Parece que su casa dejó exigirle esfuerzos. Se ve más tranquila y más contenta”, dice su sobrino.


Qué hacer ante las señales de deterioro cognitivo
- Consulta médica inmediata. Los olvidos frecuentes, desorientación y dificultad para concentrarse, entre otras señales pueden indicar condiciones como demencia, enfermedad de Alzheimer, o efectos secundarios de medicamentos. Es crucial un diagnóstico profesional. El apoyo de un geriatra, neurólogo o psiquiatra, junto con pruebas especializadas, puede ayudar a medir el grado de deterioro cognitivo y a planificar intervenciones.
- Terapias y estimulación cognitiva. Puede ser de ayuda acudir a terapia ocupacional para aprender estrategias de compensación; o bien a ejercicios de memoria, juegos de lógica y actividades que estimulen el cerebro.
- Establecer rutinas. Para mantener la salud cognitiva de los adultos mayores, son de gran ayuda los horarios fijos para comidas, sueño y actividades. Los calendarios, relojes y recordatorios visuales son grandes aliados en este terreno.
- Simplificar el entorno. Es bueno reducir el desorden y eliminar distracciones. Estrategias como etiquetar cajones y armarios pueden ayudar a reducir la presión.
- Supervisión y apoyo. Conviene asegurarse de que la persona no esté sola por largos períodos, involucrar a familiares y amigos en el cuidado; y asesorarse con empresas especializadas en adaptaciones, implementos y dispositivos para preservar la independencia del adulto mayor.
- Adaptar el hogar. Implementar soluciones específicamente dirigidas a resolver problemas que resultan del deterioro cognitivo, tales como instalación de pizarras o tableros de anuncios con recordatorios, adopción de dispositivos electrónicos con alarmas y recordatorios de voz y colocación de afiches con fotografías de personas y lugares identificadas.
- Simplificar algunas tareas. La adopción de electrodomésticos fáciles de usar con botones grandes y claros; ropa con cierres de velcro en lugar de botones y sistemas de dispensado de medicamentos automatizados.

Qué hacer ante las señales de afectación emocional
- Ofrecer apoyo psicológico. Acudir a terapia individual o grupal para abordar emociones como la tristeza, la ansiedad o la ira. Ubicar grupos de apoyo para personas mayores y sus familias.
- Fomentar la socialización. Incentivar la participación en actividades sociales y recreativas. Organizar visitas de amigos y familiares.
- Propiciar el desarrollo de actividades placenteras. Promover la adopción de pasatiempos y actividades que la persona disfrute, tales como escuchar música, leer, pintar, etc.
- Hacer ejercicio físico. Hacer alguna actividad física regularmente para mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés.
- Crear un ambiente positivo. Fomentar la comunicación abierta y el apoyo emocional y evitar críticas y juicios.

Algunas adaptaciones que se pueden hacer en el hogar para disminuir riesgos
- Rampas de acceso. Permiten superar desniveles y escaleras con seguridad, facilitando el uso de andadores, sillas de ruedas o simplemente una caminata más estable. Así reducen el riesgo de caídas al entrar y salir de la casa.
- Barras de seguridad. Proporcionan apoyo en el baño, pasillos y otros lugares donde se necesita estabilidad y ayudan a levantarse y sentarse con mayor facilidad, previniendo resbalones y caídas.
- Adaptadores de tina y sillas de ducha. Hacen que el baño sea más seguro y cómodo, reduciendo el riesgo de caídas en superficies resbaladizas; y permiten a las personas con movilidad reducida bañarse de forma independiente.
- Platos antiderrames. Facilitan la alimentación para personas con temblores o cualquier tipo de dificultad para manipular cubiertos; reducen el desorden y la frustración durante las comidas.
- Superficies antideslizantes. Previenen resbalones y caídas en pisos mojados o resbaladizos, especialmente en el baño y la cocina; aumentan la seguridad en toda la casa.
- Andadores o bastones. Proporcionan apoyo y estabilidad al caminar, reduciendo el riesgo de caídas; ayudan a las personas con movilidad reducida a desplazarse con mayor independencia.
- Baños portátiles. Especialmente útiles para personas con incontinencia o movilidad limitada, pueden colocarse cerca de la cama o en otros lugares convenientes, para reducir la necesidad de recorrer largas distancias hacia el baño.
- Barandillas anticaídas para camas. Previenen caídas de la cama durante la noche, especialmente para personas con problemas de movilidad o confusión.
- Dispositivos para apagar la estufa. Especialmente útiles para personas con problemas de memoria o concentración, reducen el riesgo de incendios causados por olvidos o distracciones.
- Sistemas de seguridad. Recursos como sensores de movimiento y alarmas para puertas y ventanas, dispositivos para apagar automáticamente la estufa y localizadores GPS pueden ser de gran utilidad.
- Iluminación adecuada. Una buena iluminación ayuda a evitar confusiones.

Cada barra instalada, cada rampa añadida o cada conversación honesta son actos de amor que evitan tragedias. El costo de ignorar estas señales es alto: según la OMS, el 20% de las caídas en adultos mayores derivan en fracturas o discapacidad permanente.
No esperes a una emergencia. Observa, dialoga y adapta. Tu ser querido merece envejecer con dignidad, no con miedo. En BETTEN, estamos contigo para contribuir con el bienestar de tu adulto mayor.
