Según la fase de la enfermedad, un adulto mayor con demencia ha de enfrentar deterioro físico, lo cual dificulta su movilidad. Poder trasladarse le permite disfrutar de diversos entornos y mantener su interacción y actividad más tiempo.
No necesariamente. Las ayudas técnicas solo deben adoptarse si se comprueba que el paciente las requiere, no son para prevenir, sino para posibilitar la movilidad de quien deja de poder moverse por sí mismo.
Según la fase de la enfermedad en que se encuentre, un paciente con demencia puede beneficiarse de productos de seguridad para el baño, productos de ayuda a la movilidad o de productos de ayuda para las actividades diarias (aseo y alimentación. BETTEN ofrece productos de todas esas líneas. Además, tenemos un cuadernillo de actividades de agilidad cognitiva completamente gratuito.
La movilidad es un factor fundamental para el bienestar general de todo adulto mayor. Moverse ayuda a conservar la salud física, al mantener el equilibrio, la agilidad y la fuerza y masa muscular; además de incidir directamente en la autonomía, la autoestima y la salud mental general.
Cuando hay demencia, en especial en etapas avanzadas, moverse por sí mismo, incluso dentro del hogar, se vuelve difícil, peligroso y, finalmente imposible.
Esos son los casos en que los pacientes con demencia se benefician de productos de apoyo a la movilidad.
Descubre por qué la agilidad física es un escudo para el bienestar del adulto mayor
Como parte de su compromiso con la salud del adulto mayor, BETTEN ofrece:
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Considerando que uno de los principales riesgos que representa la demencia es que el paciente se pierda al salir de casa, es sumamente importante evitar equipos como sillas de ruedas eléctricas y scooters, los cuales son indicados para pacientes con plena salud cognitiva.
Para los pacientes con demencia funcionan mejor las sillas de ruedas clásicas, que son impulsadas por el cuidador, o bien andadores y bastones, cuando han de ser usados dentro de casa o en compañía de cuidadores.
En cualquier caso, nunca olvides que para tomar estas decisiones siempre deberás guiarte por la adecuada orientación médica y tu observación atenta a las necesidades y evolución del paciente.